La Asociación de Veteranos de la COE 92, AVCOE 92, nace oficialmente el 30 de enero de 2016, fecha en la que queda inscrita y reconocida por el Registro de Asociaciones de la Junta de Andalucía. Ese día marca el inicio administrativo de nuestra andadura, pero la verdadera historia comenzó mucho antes.
Para entender cómo llegamos hasta ahí, hay que retroceder casi tres décadas. Todo empezó en un encuentro de veteranos organizado por el GOE II Santa Fe, celebrado en El Padúl (Granada), en 1987. Aquel día volvimos a reunirnos muchos de los que no nos veíamos desde nuestra licencia. Fue un reencuentro cargado de recuerdos, camaradería y la certeza de que los lazos forjados en la COE 92 seguían intactos.
A partir de ese momento, comenzaron las conversaciones, las reuniones y los primeros pasos para dar forma a lo que años después sería nuestra asociación. Tras múltiples encuentros entre compañeros, se constituyó la primera Junta Directiva, formada por Antonio García Medina, José Frisuelos y José Pintos. Con su trabajo y el apoyo de todos, llegó finalmente el reconocimiento oficial el 30 de enero de 2016.
Apenas unas semanas después, el 12 de marzo del mismo año, celebramos en Fuengirola el acto de presentación de nuestra asociación. Ese día marcó el inicio de una nueva etapa, un punto de unión para todos los que formamos parte de esta gran familia.
Entre los eventos más significativos destaca, sin duda, el 50 aniversario de la fundación de nuestra Compañía COE 92, celebrado en Ronda. Fue un encuentro multitudinario, complejo de organizar, pero lleno de emoción, orgullo y memoria compartida. Un homenaje a nuestra historia y a todos los que han llevado el espíritu de la COE 92 en el corazón.
Esta es, a grandes rasgos, nuestra trayectoria. Sabemos que quedan muchos nombres por mencionar, compañeros que han estado siempre ahí y que seguirán acudiendo cuando se les necesite: Melilla, Asensi, Tarzán, Bermúdez, Jorge, Mayol, Caro, Macarro, Bancalero, Alfredo, Naranjo, Arlando, Conde, Púas, Espina, Leiva, y tantos otros que, junto a nuestros mandos, han hecho posible que hoy sigamos siendo una auténtica familia.
Porque la COE 92 no fue solo un destino militar: fue un hermanamiento para toda la vida.
























