Vida, movimiento y combate en montaña en época invernal ¡Fase de nieve!

Jaime Íñiguez Andrade. General de División (Reserva)

Teniente en la COE 62 (Bilbao). Capitán en la COE 12 (GOE Órdenes Militares I)

Una de las fases que en el GOE I se hacía, como en el resto de los GOE, era la de vida, movimiento y combate en montaña en época invernal, la querida fase de nieve, posiblemente de las más exigentes en cuanto a habilidad física, y dura, por las condiciones de la propia montaña, pero también de las más agradecidas (sobre todo si el tiempo acompañaba).

Como es sabido, las salidas mensuales de las COE eran de 10 días, que para las fases de nieve y de combate en agua se convertían en salidas de 20 días (en el agua, se sumaban los 10 días del mes de vacaciones de verano con los 10 días del mes en que se hacía; igualmente, en diciembre o enero no se hacía salida y sus 10 días se acumulaban a la fase de nieve).

La fase de nieve se empezaba a preparar en el acuartelamiento: se presentaba y distribuía el material, se explicaba cómo utilizarlo, se hacían ejercicios de coordinación y equilibrio y se enseñaban las posturas principales (en seco, sobre mantas en el suelo, etc.), así como los fundamentos de la vida en montaña en época invernal. Una vez hecho lo anterior, la COE (11, 12 o 13) se trasladaba a la sierra de Guadarrama a realizar las prácticas correspondientes. Como refugios se han utilizado diferentes infraestructuras: el albergue de la Real Sociedad Española de Peñalara, el refugio de la pradera del guerrillero (ya inexistente) o el piso superior de la estación de RENFE en Cotos (que el autor recuerde), sobre todo en las dos primeras semanas.  

Una vez en la sierra, la primera semana de la fase se utilizaba fundamentalmente para trabajar la técnica del esquí, de las raquetas de nieve, llanear sobre esquís con pieles de foca, se empezaban a utilizar los crampones y piolets, etc. Los alrededores de los propios refugios se utilizaban para conseguir esos fundamentos técnicos; a la hora de esquiar, las estaciones de Navacerrada y Cotos (esta ya no existe) dejaban hacerlo ¡gratis! a los componentes del GOE; solo había una condición: no hacerlo en los fines de semana para no colapsar las pistas y remontes (1). Esa colaboración de todo el personal de esas estaciones con el GOE es algo que hay que agradecer siempre; no era raro entre semana que se abrieran los remontes exclusivamente para los guerrilleros pues entonces no había otro tipo de esquiadores (hoy en día se ve mucho esquiador cualquier día que las estaciones estén abiertas).

En la segunda semana se incrementaba la técnica (ascensos con pieles de foca, descensos ahora ya con mochila (todavía en pista), se empezaban con otro tipo de actividades (tiro, cómo actuar ante un alud, búsquedas, etc.), y se construían refugios: tiendas protegidas, fosas de nieve, iglús, cuevas de nieve (cuando la cantidad del blanco elemento lo permitía) en los cuales se pasaban las noches.

En la tercera y última semana, ya con la cara bien curtida por el sol y el frío, y el cuerpo más aclimatado a la montaña, se solía hacer una marcha de 3 o 4 días en lo que se aplicaba todo lo aprendido.

En algún caso, dependiendo sobre todo de las condiciones de la nieve en calidad, cantidad y extensión, en la tercera semana, para la marcha de aplicación, la COE se desplazaba a la sierra de Gredos, donde se realizaban de manera consecutiva todas las prácticas en un ambiente similar al de la sierra de Guadarrama, aunque quizá más salvaje, por no disponer de estaciones de esquí próximas.

En las dos primeras semanas, para la realización de las prácticas, lo más habitual era dividir a la COE en grupos, en función del número de cuadros de mando que hubiera (incluyendo al capitán) con conocimientos suficientes para la enseñanza. Como en las COE del GOE I solía haber un capitán, dos o tres tenientes, entre seis y ocho suboficiales, algún cabo 1º veterano con dominio suficiente del esquí, y unos ciento diez guerrilleros, no era difícil organizar unos diez grupos con un instructor y otros diez alumnos (siempre había que descontar a la PLM, los de servicio, si acaso algún rebajado). Al tercer o cuarto día se reorganizaban los grupos para agruparse de tal manera que en cada uno el personal tuviera un nivel similar en lo que a capacidad de aprendizaje se trataba. En este punto hay que reconocer que la habilidad de los mandos de las COE, a la hora de esquiar, no era uniforme; muchos habíamos aprendido en el curso de OE, de donde no se salía con un gran nivel de esquí, aunque sí suficiente, pero ese nivel se iba acrecentando en función de los años de permanencia en estas unidades y las fases de nieve realizadas. Además, al esquí es muy fácil aficionarse, por lo que era frecuente que las vacaciones de navidades o fines de semana o puentes, más de uno y de dos cuadros de mando los pasaran en alguna estación de esquí, disfrutando del deporte y aumentando la técnica, tan útil después para transmitírsela a los guerrilleros.

Uno de los inconvenientes mayores de esta fase eran los accidentes de esquí, no en su número, sino en su gravedad; lo que más podía sufrir era la rodilla (normalmente sus ligamentos) y si la lesión se producía, la recuperación era lenta. Aunque las prácticas siempre empezaban con ejercicios de calentamiento del cuerpo y sus articulaciones principales, algún guerrillero sufrió este tipo de lesiones que le dejó en el dique seco durante unas semanas.

Como se decía al principio, esta fase era de las más atractivas por la actividad en sí y por el entorno y, al mismo tiempo, de las más duras, por los requerimientos físicos y mentales que vivir y moverse en la montaña exige. El nivel que se alcanzaba en esas tres semanas intensas, más la preparación en el acuartelamiento, era suficiente para poder vivir y moverse con cierta seguridad en tan demandante entorno; viendo las fotos que acompañan este artículo se puede comprobar.

Quien ha dormido en un iglú, en una fosa de nieve; quien ha tenido que levantarse a media noche para iniciar una marcha, entrar de servicio, por una alarma o ¡por hacer sus necesidades!; quien ha visto un anochecer o un amanecer en un entorno blanco, frío, pero hermoso como pocos; quien ha tenido que mover el bastón para dejar que el aire del refugio no se enrareciera mucho; quien se ha puesto el calzado helado en un pie más frío todavía; quien ha marchado con unas botas que a veces se sienten como cepos, con muchos kilos en la mochila; quien ha hecho todo eso, y un guerrillero del GOE I lo ha hecho, no lo olvida jamás. Por cosas como esas era tan querida la fase de nieve.

Soto del Real, a 12 de enero de 2024

(1) Esta capacidad de usar las instalaciones a cambio de nada, y la proximidad de las mismas al acuartelamiento del GOE I (menos de una hora en vehículo), era otra se las razones que hizo más incomprensible la decisión de disolver este GOE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro canal de noticias y te informaremos de todas nuestras actividades. No utilizaremos tu correo para ninguna otra cosa. Bienvenido Guerrillero

Normas de envío de fotografías

*Antes de mandarnos tus fotos comprueba que no estén en tu reemplazo, subidas por un compañero.*

Renombra las fotos, a ser posible, de la siguiente manera: COE independiente: reemplazo y año, ejemplo COE 31, R-1970 (La COE 31 fue independiente hasta 1984 que se integró en el GOE III). Cuando se trate de una COE integrada en un  GOE/BOEL, se pondrá lo mismo, pero añadiendo el GOE del que se trate, ejemplo: GOE III, COE 31 R-1990.

Mándanos todas tus fotos a «fotos.fedevbv@gmail.com» y las publicaremos. Solo se admitirán formato JPG o PNG

(cualquier otro formato será desechado)

XLII ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA COE DE LA EMMOE

PROGRAMA PREVISTO AGA, A COE-EMMOE y FEDA

Jaca en Aragón
Situación Jaca
Acceso Cuartel Jaca
Callejero Jaca

La organización, así como el Ministerio de Defensa quedan exentos de cualquier responsabilidad sobre la reserva del alojamiento. La empresa en cuestión es responsable directa del alojamiento en cuestión.