Un Teniente de Ingenieros en el GOE II Santa Fe (Granada)

Coronel de Ingenieros Rafael Herrero Hernández (retirado)

Teniente de Ingenieros fundador del GOE II

En este artículo se intenta reflejar, de forma cronológica, lo más destacado de la actividad del primer teniente de Ingenieros que sirvió en el Grupo durante los años 1986, 87 y 88. Se trata de un ejercicio de memoria (apoyado en los historiales), por lo que carece del máximo rigor. ­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­

El teniente Herrero se presentó en Granada a finales de diciembre de 1985. Al ser una unidad de nueva creación todo estaba por hacer y sin modelos ya cuajados en los que inspirarse. Ni el jefe sabía bien lo que podía esperar de un teniente de Ingenieros, ni el teniente lo que realmente podía aportar; el primero solo disponía de fe y el segundo de máxima predisposición.

Estaba encuadrado en la PLMM, dependiente directamente del comandante jefe del Grupo. Como eso no era muy operativo, se puso a las órdenes del capitán jefe de la Compañía de PLM, el capitán García de Dios, que le responsabilizó de la S-3 y la S-4. Su compañía tenía que dar servicio a las COE operativas, descargándolas paulatinamente de tareas logísticas y de organización, asumiendo misiones que, desde siempre, venían haciendo estas.

El principal problema del teniente era que vivía de prestado y todo lo tenía que hacer sobre la marcha y con equipos diferentes que se organizaban para la ocasión. El ritmo de trabajo era bestial y su paso por esa unidad fue una auténtica yincana por la variedad de misiones que tuvo que cumplir.

Nada más comenzar el año 1986 tuvo que tomar medidas urgentes sobre los polvorines a disposición de su unidad en el acuartelamiento Cervantes, (ver artículo sobre explosivos).

A finales del mes de enero, se desarrolló la habitual prueba de la boina, que debía superar el R/85-3º-2ª para ganar el derecho a cubrirse con la anhelada prenda. Días antes acompañó al teniente Oria Domínguez (alma de la extinta COE de Granada), para que le explicara lo concerniente a los obstáculos a preparar en la parte del recorrido que cruzaba el pantano de los Bermejales y, muy especialmente, las medidas de seguridad a adoptar. Los obstáculos consistían en pasos semipermanentes a base de cabrestantes de acero y escalas, así como el cruce de zonas inundadas, rápel por aliviaderos y atravesar un enlace subterráneo entre cuencas de 7,5 km de longitud; el día que se lo enseñó, que era soleado, se apreciaba un punto de luz en la salida.

A partir de ese momento la PLMM asumió esa tarea. En la siguiente edición el teniente aportó su granito de arena al ya extraordinario despliegue, sumando una prueba de decisión, consistente en un puente simulado que el aspirante debía cruzar a la carrera, cayendo al vacío sobre un colchón de agua, puesto que el puente no tenía suelo.

También a finales de mes, se presentó el sargento MMA D. José García Rodríguez con el que se abordaron multitud de tareas que abarcaron desde la construcción de armeros, hasta la de hangares para vehículos.

En el mes de febrero se presentó el sargento especialista D. Vicente Narbona Díaz, momento en el que se empezó a acondicionar la zona central del ático del edificio, que albergaba al Grupo, como taller de radio, almacén de equipos y centro de transmisiones (CT), (ver artículo sobre transmisiones).

Como trabajos preparatorios del ejercicio Trabuco-86, a principios de marzo reconoció objetivos a demoler, seleccionó lugares para instalar depósitos y organizó una red de evasión y escape en la zona de la Serranía de Ronda (Málaga).  El mítico comandante Simón Navarro, que asistió a la fase de ejecución en calidad de jefe de arbitraje, observó el trabajo resultante y se llevó la documentación al Curso de OE en Jaca, para incluirlo entre los ejemplos a mostrar a futuros guerrilleros.

A finales de marzo, formó parte de la triste Comisión de Servicio, designada para trasladar hasta Vitoria, a bordo de un helicóptero Chinook, el féretro del soldado Zurutuza (fallecido en acto de servicio en las islas Chafarinas -Melilla-), rendirle honores y entregárselo a sus seres queridos. La comisión la mandó el capitán García de Dios y nos acompañaron los guerrilleros más allegados al finado, al objeto de que los familiares les preguntaran cuanto quisieran saber sobre lo sucedido. Realizada la entrega, parte de la tropa quedó allí de permiso y el resto volvieron a la base.

A mediados de abril acudió, junto con varios de sus jefes y subordinados, a la localidad de Olivares (Granada), al objeto de prestar apoyo a la población civil tras un corrimiento de tierras que se estaba produciendo, (ver artículo sobre el asunto).

A finales de abril y principios de mayo, en la zona de la Serranía de Ronda, se desarrolló la fase de ejecución del ejercicio combinado-conjunto, hispano-norteamericano Trabuco-86. La tarea fundamental del teniente consistió en calcular las  demoliciones que tendría que ejecutar la guerrilla, plasmarlo documentalmente, organizar su abastecimiento y materializar la red de evasión y escape.

En lo tocante a las demoliciones, recuerda que acudió vestido con mono de trabajo azul desgastado, tocado con el típico casco amarillo de obrero, tratándose de una indumentaria acorde a la cobertura que había ideado para moverse por la zona; uno de los primeros días accedió de esa guisa a la zona de aislamiento del ejercicio, donde tuvo que explicar los cálculos realizados para cada demolición en presencia de los responsables americanos que participaban, resultándoles a estos muy extraña su indumentaria; al día siguiente se volvieron a sorprender cuando se toparon con él vestido con uniforme mimetizado y tocado con su boina verde.

La cuestión del abastecimiento la resolvió montando depósitos principales y alternativos, identificables mediante coordenadas y un croquis. Algunos depósitos fueron instalados en lo alto de árboles frondosos y otros en zulos excavados en tierra o cubiertos por montones de piedras que había en el lugar. El sistema funcionó a la perfección.

Paralelamente se estableció la red de evasión y escape, y se probó, presentándose voluntario un valiente teniente de Intendencia que hizo las veces de piloto de caza derribado. El punto de acogida era un refugio de pastor, que pasaba desapercibido, en cuyas inmediaciones se encontraba una casa en ruinas donde se instaló la señal de activación, consistente en tirar una roca situada en lo alto de un murete. El murete se observaba desde una gasolinera, cuyo dueño colaboró aceptando que uno de nuestros soldados se hiciera pasar por uno de sus sobrinos; el soldado ayudaba en lo que surgiera y, a cambio, le daban cama y comida. 

Tras ser activada la señal por el piloto, el observador de la gasolinera avisó a un compañero que se encontraba en el interior de una nave llena de pacas de paja, que habían sido convenientemente removidas para crear un cuarto en el fondo, al que se accedía a través de un túnel cuya puerta era una paca que había que remover. Ambos se acercaron al refugio siguiendo procedimientos operativos, aislaron sensorialmente al acogido, lo ataron y se lo llevaron al refugio; una vez allí, dieron novedades mediante un equipo de radio y procedieron a certificar su identidad, comprobando las marcas físicas que se le indicaron. El siguiente tramo lo cubría el mismo soldado que guarnecía el refugio, un experto conductor de motocross conocedor de la zona, que condujo al piloto por un itinerario difícil, hasta llegar a la orilla del embalse de Zahara el Gastor, en el que se había preparado una embarcación con la que cruzarlo.

Al otro lado, un trabajador de la presa cercana acogía al evadido hasta que era recogido por un vehículo (en ese caso el particular del teniente), que le conduciría hasta el punto de exfiltración acordado con los americanos. Una vez en ese punto, el piloto activaba una señal radio que era recibida por el avión de rescate.

En la primera pasada, un avión Hércules americano arrojó un atalaje de extracción Skyhook y lo recogió en la segunda, dando un plazo de tiempo para ello, que tuvo que ampliarse puesto que el equipo cayó dentro de un cercado de toros bravos que se alertaron, por lo que tuvieron que ser distraídos para poder recuperar el atalaje.

Toda vez que la recogida del avión era muy brusca y revestía riesgo para el piloto, se le sustituyó por un saco con su mismo peso. El intendente acabó absolutamente encantado por la profesionalidad con la que se desarrolló todo el proceso y por lo espectacular del recorrido.

En la dinámica de que la COE de PLM siguiera absorbiendo tareas logísticas de las COE a principios de junio acudió a San Juan de los Terreros (Almería), formando parte de la comisión aposentadora de la fase de agua y, otra vez de la mano del teniente Oria, observó cómo se organizaba el campamento para que allí pudiera vivir una compañía completa y desarrollar esa fase de instrucción. Para ello, se preparaba una zona de acampada, otra de cocina y comedor, otra de duchas y grifería y otra de retretes. La primera tarea consistía en realizar una batida exhaustiva de alacranes, retirándose muchas decenas de ellos, para lo que se dotaba a los soldados de guantes de cuero de los utilizados para tender alambrada.

Como en esas fechas no estaba completa la plantilla de tenientes de la COE 21, mandada por el capitán Álvarez Jiménez, el teniente insistió para que le fichara para la fase de agua de su COE. Así que, entre el 26 de junio al 8 de julio, a las órdenes del citado capitán y junto al teniente Sánchez Urbón, hizo las veces de teniente de Infantería y se lo pasó genial. La experiencia la aprovechó para proponer y mandar, el verano siguiente, una fase “intermedia” de agua en la que instruir someramente al personal de la COE de PLM.

En la primera mitad de septiembre ejecutó una patrulla de oficial en la sierra de Cazorla (Jaén), con el objeto de efectuar el reconocimiento de la zona, poniendo al día la cartografía disponible. Repitió patrulla de oficial a mediados de octubre; esa vez en la zona de Jubrique (Málaga), con similares objetivos que la anterior, orientada al ejercicio de guerra no convencional Viriato-86, que se celebró entre los días 5 y 20 de noviembre, en el que también participó, desarrollando tareas que le eran propias, (ver artículo sobre transmisiones).

El día 2 de diciembre participó en una exhibición en el campamento Alférez Rubio Moscoso (El Padul), acto organizado para mostrar a personal de IMEC del Ejército del Aire, las capacidades de un GOE (ver artículo sobre explosivos).

Ya en el año 1987, y siguiendo la constante de intentar que la tropa de la COE de PLM recibiera un mínimo de instrucción guerrillera, a mediados del mes de febrero, en la zona de Sierra Nevada (Granada), efectuó la fase de nieve con su Unidad, poniendo en práctica aspectos básicos de la vida y movimiento en montaña nevada.

También peleó para que el capitán Cervilla le encuadrara en su COE 22, durante el mes de marzo, para realizar servicios de guarnición en las islas Chafarinas (Melilla). Durante ese mes, además de abordar un programa de instrucción ajustado a las posibilidades del entorno, en la isla de Isabel II se vaciaron y encalaron los depósitos de agua, se recuperaron dos grupos electrógenos pesados que estaban estropeados desde hacía tiempo y se saneó la zona de la panadería y de la cocina/comedor. También se prestó apoyo a un grupo de biólogos de la Universidad de Cádiz, que venían a estudiar una pequeña colonia de gaviotas pico rojo, situada en un extremo de la isla del Rey Francisco, y que estaban siendo expulsadas por las gaviotas patiamarilla, la común, que es mucho más grande.  

Dispuesto a probarlo todo, a principios de abril se desplazó al NIR de Campo Soto (Cádiz), como responsable del equipo de captación del R/87-2ª. El proceso fue fenomenal al principio, las charlas convencieron a la tropa y se alistaron en masa. Pensando que el trabajo estaba hecho, a los reclutas se les ofreció proyectarles unos vídeos después de comer; así se hizo y, cuando se proyectó uno en el que un guerrillero estaba iniciando un rápel volado en el puente de Durcal, con un teniente del GOE dando voces, gran parte de los reclutas empezaron a levantarse de los asientos y salieron por patas; se mascaba la tragedia pero, al final, se quedaron los suficientes.

Al objeto de inspirarse en los logros alcanzados por el GOE pionero, a finales de abril permaneció en Comisión de Servicio en el GOE I (Madrid), observando el magnífico trabajo que venían realizando y tomando nota de aquellos aspectos que podrían aplicarse en su GOE (ver artículo sobre transmisiones).

En la segunda mitad de mayo, participó con su unidad, en el ejercicio Comangoe-87, que se desarrolló en la sierra de la Estrella (Portugal). Allí, además de hacer el seguimiento de la IBT que había preparado para el ejercicio, procedió a realizar una serie de pruebas con la emisora UK/PRC 320, con la que acaban de dotar a la Unidad, (ver artículo sobre transmisiones). 

En la primera mitad de junio mandó la comisión aposentadora de la fase de agua en San Juan de los Terreros (Almería); y del 26 de junio al 8 de julio mandó la fase de agua “intermedia” programada para la COE PLM.

Los meses de septiembre a diciembre permaneció en Hoyo de Manzanares (Madrid), como alumno del V curso TEDAX, (ver artículo sobre explosivos).

Con motivo de la exposición y evaluación de la granada de mano R-41, a mediados de febrero de 1988 acudió a la Academia de Infantería (Toledo), acompañado por un suboficial y una escuadra de tropa, que se encargarían de realizar el lanzamiento del lote de granadas que se pusieron a nuestra disposición. Se llevaron preparadas veinte siluetas que se colocaron a distintas distancias de la zona de caída de granadas, al objeto de medir los efectos que producía la metralla. El informe que elevó el teniente sobre la granada señaló deficiencias importantes.

El 5 de julio ascendió a capitán, quedando agregado a la Unidad y haciéndose cargo del mando de la COE PLM el 12 de agosto.

Con motivo del ejercicio Comangoe-88, el 29 de septiembre se trasladó hasta la población portuguesa de Elvas, al objeto de coordinar el paso de frontera de la compañía 212 del Regimiento de Comandos Portugueses (compuesta por 1 capitán, 8 oficiales, 17 suboficiales, 303 de tropa, con 27 vehículos, armamento, material y equipo), y escoltarla el día 30 hasta Granada. La fase de ejecución del ejercicio, que se desarrolló en la sierra de la Contraviesa (Granada), empezó el día 2 de octubre, con la integración de unidades, y finalizó el día 11 del mismo mes. El día 12 de octubre el capitán escoltó a la compañía de Comandos en su regreso a Portugal.

El día 20 de octubre entregó el mando de la COE PLM al capitán Carrión Dacosta, y se despidió de su Unidad el 10 de noviembre, pero no terminaría aquí su relación con el GOE II, (ver artículo sobre transmisiones).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro canal de noticias y te informaremos de todas nuestras actividades. No utilizaremos tu correo para ninguna otra cosa. Bienvenido Guerrillero

Normas de envío de fotografías

*Antes de mandarnos tus fotos comprueba que no estén en tu reemplazo, subidas por un compañero.*

Renombra las fotos, a ser posible, de la siguiente manera: COE independiente: reemplazo y año, ejemplo COE 31, R-1970 (La COE 31 fue independiente hasta 1984 que se integró en el GOE III). Cuando se trate de una COE integrada en un  GOE/BOEL, se pondrá lo mismo, pero añadiendo el GOE del que se trate, ejemplo: GOE III, COE 31 R-1990.

Mándanos todas tus fotos a «fotos.fedevbv@gmail.com» y las publicaremos. Solo se admitirán formato JPG o PNG

(cualquier otro formato será desechado)

XLII ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA COE DE LA EMMOE

PROGRAMA PREVISTO AGA, A COE-EMMOE y FEDA

Jaca en Aragón
Situación Jaca
Acceso Cuartel Jaca
Callejero Jaca

La organización, así como el Ministerio de Defensa quedan exentos de cualquier responsabilidad sobre la reserva del alojamiento. La empresa en cuestión es responsable directa del alojamiento en cuestión.