Realizada por Miguel Angel Núñez

Vocal Relaciones Externas FEDA-VBVE

Si hay un antiguo guerrillero, conocido y apreciado por tantísimos compañeros (mandos y tropa), por estar ahí siempre para participar y colaborar en todas y cada una de las actividades, eventos, reencuentros, comidas, salidas, etc., y presente en innumerables fotografías y videos que circulan por las redes sociales, ese es Nicolás Ruiz Caballero, veterano boina verde en la COE 51, en Zaragoza, durante los años 1977 y 1978, que tuvo entonces como mandos al capitán Javier García Valiño, teniente Benito Giménez Azcarate, sargentos Porras y Nogueiras y al cabo 1º Arenilla. Recientemente, la Junta Directiva de la FEDA-VBVE le enconmedó una misión guerrillera, tomar contacto con sus múltiples amigos veteranos para que le proporcionasen fotos de su COE y se publicaran en el grupo de facebook de la Fedaración. Todo un éxito. Ha sido el que, con diferencia, más fotografías ha aportado. Su trabajo le ha costado: ¡que los hechos hablen por tí, no tus palabras! El presidente de la FEDA le ha felicitado.

Durante su etapa en la COE 51 realizó las siguientes prácticas, fases, ejercicios…, con el orden siguiente:

-Del 11 de marzo al 30 de abril 1977. Prácticas de esquí en Riosetas Astún y Candanchú.

-Del 11 al 22 de mayo 1977. Traslado a Francia, para participar en la operación Eugenie 77.

-30 de mayo de 1.977 COE 51-Zaragoza. Desfile de las Fuerzas Armadas, en Madrid.

-Del 5 al 14 de julio del 77. Prácticas en agua, pantano de El Grado.

-Del 15 al 23 de Julio 1977. Supervivencia en el valle de San Nicolás de Bujarruelo.

-Del 20 al 30 de septiembre 1977. Prácticas de escalada en Rioseta-Jaca.

-Del 30 de septiembre al 10 de octubre 1977. Fase de helicóptero, guerrillas, contra-guerrillas, evasión y escape, en el campamento de Varilla-Jaca.

 

-Del 19 al 30 de enero de 1.978. Maniobras de esquí Riosetas Astún y Candanchú.

-Del 10 de febrero al 20 de febrero 1978. Contacto con los pueblos y la gente de las Cinco Villas de Zaragoza. Tras dormir 10 días en un castillo, el día 19 de marzo de 1978, finalizó la mili en la COE

¿Porque tomaste la decisión de irte voluntario a una Compañía de Operaciones Especiales?

Antes de entrar a formar parte del ejército, como militar en el servicio obligatorio, ya tenía decidido entrar a formar parte de algún cuerpo especial del ejército, ya que tenía bastante inquietudes y necesitaba algo que pudiera llenar mi tiempo en el ejército.

¿Qué te ha parecido la formación recibida en la COE durante tu estancia en ella?

Me pareció excelente, ya que tuve la suerte de tener unos mandos que supieron transmitirnos todas las actividades de una manera muy comprensible, y de esa manera, todo fue mucho más fácil.

¿En qué consistía la preparación de esos soldados como vosotros en OE?

La preparación fue muy larga, duró todo el año que permanecimos en la compañía, ya que la única salida que tuvimos repetida, fueron las maniobras de esquí, las cuales realizamos dos veces.

Tuvimos de todo, instrucción de orden cerrado, maniobras, acuáticas, de escalada, técnicas de tiro y explosivos, defensa personal, salto de camiones en marcha, pista americana, combate en población, descenso en cuerda de los helicópteros, evasión y escape, y la más temida la supervivencia.

Además, estaban todas las que realizamos casi a diario: correr, saltar, pasar la pista americana, cruzar el río con red, el famoso conguito y muchas más, como marchas nocturnas y golpes de mano y emboscadas a otros soldados, vamos, que aburrirse para nada. Ni un solo día de descanso, todo eso nos formó como hombres, como soldados y, sobre todo, como guerrilleros.

De las fases que hiciste, ¿cuáles fueron las más interesantes para vosotros y por qué?

Todas las fases eran interesantes, cada una era para un entrenamiento distinto, pero como interesante, la que más o una de las que más, fue la de esquí, ya que es una actividad que, en la vida civil, no todo el mundo lo puede practicar, así como los descensos en cuerda de los helicópteros, y sobre todas las actividades, fue muy importante el aprendizaje de manejar los mapas y la brújula para poder manejarse como un auténtico guerrillero. El monte es nuestra casa y debemos conocerlo al dedillo.

Cuéntame brevemente, cómo se desarrolló cada una de las fases.

Estamos hablando y recordando cosas de hace más de cuarenta años… En líneas generales, lo más importante fue que, desde el principio, nuestros mandos eran conscientes de que no veníamos preparados para grandes cosas. Al principio fue muy duro, pero poco a poco, todas las maniobras que preparamos iban saliendo muy bien. Destacar que lo que más impresiona cuando llegas a una compañía como ésta, es el compañerismo de toda la tropa, ese hombro con hombro es especial, ya que al tener un entrenamiento tan duro es muy necesario que nos ayudemos todos. Y así fue. El material que teníamos en aquella época no era muy bueno que digamos, pero fue lo suficiente para que aprendiéramos muchas cosas y todas ellas buenas.

¿Tienes alguna anécdota relevante que nos quieras contar?

Sí, en concreto dos. En la primera de ellas, un día estando en la compañía me dice un compañero: “mañana después de comer nos vamos a ir a un pueblo que está en fiestas a seis kilómetros de Zaragoza”. Inmediatamente yo le pregunto: ¿cómo vamos a ir si no tenemos transporte? … él me contesta: que no me preocupe y que esta noche se escapa de la compañía, baja a Zaragoza y roba una motocicleta marca vespino. “Lo dejaré debajo del puente de la vía y mañana después de comer nos vamos”. Salimos de comer a las 14.00 h. y a las 15.30 h. teníamos que estar en el cuartel ya formados. En el camino nos paró la guardia civil motorizada. Mientras se bajaban de las motos tiramos la motocicleta vespino a la cuneta y salimos corriendo montaña arriba. La guardia civil, con pistola en mano gritaba: “alto o disparo” …nosotros no podíamos mirar ni para atrás. Llegamos a la compañía sudando y cuando entramos allí estaba la compañía formada para entrar en el aula. Sale el cabo primero y le da novedades al sargento. Al cuarto de hora de estar dentro llama el capitán de cuartel al sargento y le pregunta que si le faltan dos boinas verdes que habían visto por el monte corriendo. Mi sargento le dijo que había pasado revista y estaban todos. El sargento nos reunió y preguntó a la compañía si sabíamos algo de los dos COE que habían visto por el monte corriendo. Nadie dijo nada, pero de tanto repetirlo salimos. El sargento dijo que no nos iba a pasar nada y que bajáramos al cuerpo de guardia. Una vez allí el capitán habló con nosotros directamente. Nos metió en el calabozo y nos dijo que solamente íbamos a dormir esa noche, pero en realidad, estuvimos cerca de un mes.

Mi segunda anécdota es que, al término de la fase de agua, nos dieron dos bocadillos y tuvimos que andar tres días hacia el valle de San Nicolás de Bujaruelo. En el camino, llevábamos las cantimploras vacías. Nos encontramos vacas en el monte y nos escondimos. Tres compañeros fueron muy despacio hacia ellas y consiguieron llenar 10 cantimploras de leche.

Si tuvieras la posibilidad de regresar atrás en el tiempo, ¿volverías a ofrecerte como voluntario en la COE?

Por supuesto que sí. Te diré que me apunté, sin saber lo duro que llegaría a ser y ahora que sé cómo es de duro, naturalmente que me volvería a apuntar. Cuando terminé el servicio militar obligatorio, tenía muchísimas cosas que contar a mi familia y a mis amigos porque me sentía muy orgulloso, insisto, por supuesto que sí me volvería a apuntar voluntario en las COE.

¡¡¡Siempre COE!!!

 

2 comentarios

  1. Fe de erratas: Hay un error en la palabra «siso» que es inexistente, he tecleado una «s en vez de una «d»», por lo que se corrige debiendo leerse «que no he sido voluntario.. .».

  2. Previamente me sitúo aclarando que no he siso voluntario, sino que en el CIR de Cerro Muriano (Córdoba) me presenté a las pruebas para acceder a la COE; superadas éstas, mi destino fue la COE 22 de Huelva reemplazo 1974/75. Soy natural de Málaga, resido actualmente en Madrid y, de mi paso por la COE, nunca me olvidaré. Escribo aquí para unirme a la felicitación del Presidente de la FEDA al antiguo guerrillero NICOLÁS RUÍZ CABALLERO COE 51 R/77, a la par de expresar este reconocimiento, por su gran aportación fotográfica. Saludos cordiales para todos

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