Veterano Boina Verde y autor de Yo estuve en la COE 21
Miguel Ángel Porras
Hoy hablamos con Manuel Casas Barea, veterano de la emblemática COE 21 y autor del libro Yo estuve en la COE 21, una obra en la que recoge con gran sensibilidad y detalle muchas de las vivencias y anécdotas que marcaron su paso por la unidad. Además, su afición a la escritura le ha llevado a recibir dos premios en el concurso de Relatos Cortos que organiza la Federación de Asociaciones de Veteranos Boinas Verdes de España. En esta entrevista, nos acercamos a su historia, a su faceta como escritor y al espíritu que aún hoy sigue uniendo a los boinas verdes.
Para empezar, Manuel, ¿cómo llegaste a la COE 21? ¿Recuerdas qué te motivó a dar ese paso?
Mi llegada a la COE fue inesperada. No tenía nada previsto, tampoco conocía nada sobre los guerrilleros. Una vez que vi la exhibición y unos compañeros me animaron, conforme superaba las pruebas, más me calaba el tema de los guerrilleros. Siempre fui una persona amante de las aventuras y quizás un poco inconsciente.
¿Cómo fueron esos primeros días en la unidad? ¿Qué sensaciones te vienen a la mente al recordarlos?
Estaba con mucha ilusión por llegar a Tarifa y empezar a andar. Había conseguido mi propósito, pero tenía mis dudas sobre si sería capaz de afrontar lo que me esperaba. Siempre confiando en mi fuerza mental, también sentía preocupación por lo que podía encontrarme, pero estaba dispuesto a aprender.
Si tuvieras que quedarte con uno o dos valores que aprendiste en la COE 21 y que te han acompañado siempre, ¿cuáles serían?
Aparte de lo que se me incrustó en la cabeza —“Nunca ‘no puedo’” y “Sé parco en palabras, que los hechos hablen por ti”—, el compañerismo y la disciplina fueron valores que se me quedaron de por vida en mi manera de afrontar la vida.
Has escrito Yo estuve en la COE 21, un libro muy personal. ¿Qué te empujó a ponerte a escribir sobre aquellos años?
Escribir el libro en primera persona era para mí lo más importante. Mis sentimientos y vivencias solo los puedo contar yo. No todos vemos ni afrontamos las cosas de la misma manera. A partir del primer premio que se me concedió, me animé a seguir escribiendo relatos. Había momentos en los que necesitaba sacar a la luz mis vivencias.
¿Te costó decidir qué historias contar? ¿Hubo alguna que reviviste con especial emoción al escribirla?
Las historias de los relatos fueron muy sencillas de escribir. Había vivido esos momentos con mucha intensidad y los recordaba muy bien, incluso al detalle. Había tantas historias que contar que me supusieron un entretenimiento. Cuando terminaba de escribirlos y los leía para repasarlos, me emocionaba. En el relato A mi querida boina explico la prueba más dura de mi paso por la COE: “Evasión y Escape”. Incluso llegué a preguntarme: “¿Qué hago yo aquí?”
¿Hay alguna anécdota del libro que te guste especialmente y que quieras compartir con quienes aún no lo han leído?
Entre las anécdotas imborrables tengo muchas, pero en el relato de una Captura y Hostigamiento hicimos un golpe de mano perfecto, con la captura de dos centinelas, y pusimos en jaque a un Regimiento de Sevilla. Al verse rodeados, los mandos empezaron a dispararnos con pistola (creo que al aire). Éramos seis guerrilleros, y a mi binomio le dieron una pedrada en la rodilla. Unas horas antes, el cabo Piña y yo habíamos sorprendido al coronel y a los acompañantes del regimiento.
¿A quién va dirigido este libro? ¿Pensabas en los veteranos, en los jóvenes o simplemente querías dejar un testimonio?
El libro lo hice para que cualquier persona que le guste la lectura pueda disfrutarlo. Siempre pensando en mis compañeros, en cualquier persona que haya pasado por una COE y pueda recordar momentos que tenía olvidados, y también para dejar un testimonio de cómo eran estas compañías por dentro.
Sabemos que has sido premiado tres veces en el concurso de Relatos Cortos de la Federación de Veteranos Boinas Verdes, cuyos relatos han sido publicados en esta revista.
¿Qué sentiste al recibir esos reconocimientos?
Al recibir los premios sentí mucha alegría y emoción. Nunca pensé que mis relatos pudieran ser interesantes.
¿Te esperabas ese impacto con tus relatos? ¿Qué te han dicho tus compañeros o quienes los han leído?
El impacto entre los compañeros me ha superado. Estoy orgulloso de haberles ayudado a recordar momentos buenos y menos buenos. Las críticas han sido excelentes. Tener a los compañeros a mi lado y recibir sus continuas felicitaciones me lleva a decir: “COE, te llevo en el corazón”.
¿Qué te aporta personalmente la escritura? ¿Es una forma de revivir, de rendir homenaje o quizá de sanar?
Escribir me relaja y activa una serie de sentimientos que necesito expresar. En estos relatos he conseguido revivir vivencias y emociones que tenía demasiado guardadas. No a cualquier persona le puedes contar tus experiencias, porque no se lo creerían.
¿Qué mensaje te gustaría dejarle a un joven que hoy esté empezando en una unidad como las COE?
En nuestra vida siempre podemos hacer lo que nos propongamos, por difícil que sea. La actitud y la disciplina que cada cual decida asumir te llevan a poder estar dentro de un grupo selecto de Operaciones Especiales.
Y por último, ¿tienes en mente seguir escribiendo? ¿Habrá una segunda parte, nuevos relatos o algún otro proyecto?
La escritura me gusta y seguiré escribiendo. De hecho, tengo un libro muy avanzado de otros temas diferentes. Para una segunda parte no sé si podría llegar, pero es una buena idea.
Quiero mencionar cómo llegué a pensar que mis relatos podrían gustar. En una conversación con Miguel Ángel Porras, me comentó que tenía buena pluma para escribir, y empecé a creérmelo. Mis compañeros y amigos, Kike Andreu y Manel Martínez, me insistieron en que merecía la pena que hiciera el libro. ¡Gracias, guerrilleros!
Gracias, Manuel, por abrirnos la puerta a tus recuerdos y por compartir con todos nosotros un pedazo de historia viva de la COE 21. Tu libro Yo estuve en la COE 21, al igual que tus relatos premiados, nos recuerdan el valor del compañerismo, la entrega y la identidad que define a los boinas verdes. Un honor tenerte con nosotros.



























