EL MANDO DE OPERACIONES ESPECIALES DEL EJÉRCITO DE TIERRA. PRESENTE Y FUTURO

Demetrio Muñoz García. General de brigada. Infantería. Diplomado en OE y en EM

«El crédito pertenece al hombre que está en el campo de batalla. A quien tiene el rostro manchado de polvo, sudor y sangre, a quien conoce el gran entusiasmo, las grandes devociones. A quien se dedica a una causa digna y si cae, al menos cae de forma atrevida, de forma que su alma nunca estará con las almas frías y tímidas de los que no saben nada de la victoria o de la derrota». Poesía guerrillera

Con poco más de 20 años desde su creación, el Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de Tierra es hoy una estructura sólida y cohesionada. El paso de los años ha conformado un estilo propio, en parte herencia del espíritu guerrillero de aquellos bravos soldados que sirvieron en las hoy extintas compañías y grupos de operaciones especiales (COE/GOE) que salpicaron toda España desde los años sesenta hasta la creación del MOE, basado en la audacia, la resistencia y el espíritu de sacrificio, y en parte por la asunción de las características del soldado de operaciones especiales (OE): selección, alta preparación y máxima eficiencia. Esta mezcla de virtudes conforma hoy a los guerrilleros de OE del siglo XXI que forman el MOE, hombres y mujeres que, desplegados en los escenarios más complejos del panorama internacional (Irak, Afganistán, Líbano, etc.), asumen misiones de primera línea codeándose, sin complejos y siempre en función de los resultados obtenidos, con los soldados de OE de EE. UU. Francia, Italia, Polonia, Dinamarca, etc.

El MOE ha ido conformándose en estos últimos años como una capacidad imprescindible dentro del arsenal de herramientas de las que dispone el Ejército de Tierra para asumir las misiones encomendadas. Las unidades de operaciones especiales (UOE) no valen para todo, pero es indudable que las nuevas formas de los conflictos, en donde se mezclan conceptos como insurgencia, terrorismo, países fallidos, paramilitares, zona gris, guerra híbrida…, hacen de las UOE su herramienta adecuada, ya que no en vano estas son condiciones que conforman un espacio de batalla muy específico donde estas unidades se mueven, desde su creación, como pez en el agua. Somos muchos los que hemos vuelto a recuperar nuestras «Orientaciones de Lucha de Guerrillas y Contraguerrillas» (O-0-2-7) del año 1979 como libro de mesa de actual aplicación. Es por ello que no debe extrañar la preponderancia en el empleo de estas unidades en las operaciones actuales, y, por ende, en su necesaria potenciación y mejora.

El MOE es, además, responsable, junto al cuartel general terrestre de alta disponibilidad (CGTAD), de generar una de las dos estructuras de mando y control (C2) que el Ejército de Tierra puede proporcionar a nivel mando componente, en este caso, el mando componente de operaciones especiales (SOCC, Special Operations Component Command). Esto le diferencia del resto de los mandos del Ejército de Tierra, cuya misión fundamental es la generación de las capacidades de apoyo al mando componente terrestre (LCC, Land Component Command), responsabilidad del CGTAD. Esta especial responsabilidad ha sido materializada por el MOE con la asunción de los SOCC de Fuerza de Respuesta de la OTAN (NRF) en 2008 y 2012, así como con la responsabilidad como SOCC nacional en el planeamiento de los planes de contingencia en vigor.

Si bien estas responsabilidades pudiera parecer que vayan a dejar de ser para siempre responsabilidad del MOE, y por ende del Ejército de Tierra, con la creación del Mando Conjunto de Operaciones Especiales (MCOE), el hecho de que las capacidades encuadradas en el MOE supongan en términos absolutos un porcentaje muy relevante de las capacidades de OE de las Fuerzas Armadas me hace afirmar que la vocación del Ejército de Tierra y del MOE es la de seguir en condiciones de proporcionar las estructuras de C2 de operaciones especiales desplegables de dichos niveles de mando, e inferiores, en aquellas misiones de OE que haya que desarrollar en escenarios terrestres. Es necesario recordar que el MOE proporciona capacidades únicas de mando y control de nivel SOCC y task force (TF) con su Estado Mayor (EM), compañía de trasmisiones, compañía de Cuartel general y unidad de inteligencia (UINT), así como de apoyos de combate y logísticos, con su unidad de apoyo al combate y compañía plana mayor y servicios, a las que se suman otras capacidades provenientes del resto de mandos del Ejército de Tierra.

Esta vocación de liderazgo se ha visto reforzado en los últimos años con la designación de una capacidad específica de helicópteros para OE, el SOATU-RW, y de capacidades del resto del Ejército de Tierra, integrados en el concepto de fuerzas de apoyo a operaciones especiales (FAOE). No en vano, son más de 1 000 soldados de OE (entre el MOE y unidad de helicópteros) y otros más de 700 de las FAOE, la aportación del Ejército de Tierra a las OE, lo que hace que afirmemos el papel principal de las capacidades aportadas por el Ejército de Tierra al conjunto de las OE de las Fuerzas Armadas.

Pero no estamos satisfechos, queda mucho por hacer, y para las mejoras nos vamos a basar en la evolución que deben tener los pilares sobre los que se construyen unas UOE creíbles y eficientes: el personal, la orgánica, el material y la preparación.

El principal tesoro y el mayor valor de las UOE es su personal; selección, formación, adecuado empleo, justa retribución, retención por tiempo y adecuada desvinculación son los factores sobre los que debe pivotar la gestión de este personal especial. Tenemos elementos por mejorar en este aspecto si queremos estar al nivel de las expectativas. La estructura orgánica del MOE debe responder en cantidad y calidad para cubrir la cada vez más acusada necesidad de UOE. Es por ello que se hace necesario adecuar la actual orgánica y plantilla a las necesidades reales del MOE del siglo XXI, creación de un grupo logístico que permita asumir el mantenimiento y gestión de los cada vez más numerosos y sofisticados medios con los que está dotada esta unidad, potenciación del actual grupo de cuartel general para convertirlo en la estructura adecuada que proporcione las necesarias capacidades a las estructuras de C2 que debe generar por el MOE, así como las nuevas capacidades de apoyo que hay que asumir (sistemas aéreos pilotados a distancia (RPAS), embarcaciones, equipos cinológicos, etc.) y potenciación de las planas mayores de los GOE son cometidos que deben acometerse si queremos de verdad mantener el liderazgo y disponer de unas UOE del siglo XXI.

 Lo anterior será poco eficiente si no disponemos de materiales adecuados para hacer operaciones especiales, la realización de operaciones complejas, quirúrgicas, aislados a miles de kilómetros de España y a cientos o miles de las fuerzas propias, requieren medios especiales. La especificidad, sumada a la poca entidad, hace que los procesos de adquisición generales del Ejército de Tierra para materiales de OE no sean los idóneos para proporcionar estos recursos. Se hace necesario analizar las soluciones adoptadas por los países de nuestro entorno, Francia, Italia, Inglaterra, Polonia, etc., que disponen de procesos de definición, planificación y adquisición específicos para sus UOE.

Por último, considero como elemento vital, los procesos por los que todo lo anterior nos permite asumir con garantías las misiones asignadas, la instrucción y el adiestramiento (I/A). El personal del MOE, tras la finalización de su período de formación, debe mediante la I/A, dominar hasta ocho especialidades de puesto táctico, tres especialidades de inserción y además la realización de las tres misiones de OE. La potenciación de las capacidades de I/A de las UOE mediante adecuadas estructuras orgánicas es una acción que permitirá (encuadrando en ella a personal idóneo tras su paso por la primera línea de las UOE) la homogeneización de los procedimientos, su permanente actualización y mejora; y además, evitará la pérdida de la experiencia y el conocimiento.

Un comentario

  1. Para quienes como yo estuvimos en la COE (en mi caso COE 22 reemplazo 1974/75,) es un orgullo saber que las unidades de operaciones especiales tienen hoy una estructura perfectamente consolidada, así como que el principal tesoro y el mayor valor de las UOE es su personal. Muchas gracias mi general Don Demetrio Muñoz García por su valioso artículo. Saludos cordiales.

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