Organizado por A.V.B.V. Andalucía
D. Moisés Martínez Álvarez, vicepresidente de la Asociación de VBV Andalucía
La Asociación de Veteranos Boinas Verdes Andalucía, el pasado 2 de mayo de 2025, en el Mausoleo de los Militares, ubicado en el parque de San Rafael de Málaga, realizó un acto en honor y recuerdo a todos aquellos caídos en acto de servicio en la defensa de la Hispanidad y de España.
En una tarde ventosa, después de unos breves preparativos —instalando un atril y la megafonía necesaria para llevar a cabo el evento en las mejores condiciones—, a las 17:30 horas comenzó la ceremonia. Mientras sonaba el Himno Nacional, la enseña española accedió a la plaza, siendo recibida según los cánones castrenses por la formación.
Tomó la palabra el secretario de la AVBV Andalucía y director del acto, D. David Pérez Olmedo:
“Bienvenidas autoridades y asistentes a esta segunda edición del evento que la Asociación de Veteranos Boinas Verdes Andalucía ha tenido a bien organizar.
Estamos aquí reunidos un grupo de personas para recordar a todos y cada uno de los españoles que, por una u otra razón, dieron su bien más preciado: su vida.
Jamás podremos olvidar a quienes, sin ser españoles como tales, defendieron a España y sus principios fundacionales.
Aquí, en el conocido parque San Rafael, paraje histórico de España por los tesoros que guardan sus tierras —embellecidas por parques y jardines, y por el juego inocente de los niños, los adolescentes enamorados y los adultos que añoran tiempos pasados—, este enclave será testigo de los actos y las palabras que, bondadosamente colocadas, satisfarán al oyente. Con voz recia y atronadora, elevaremos su eco al Altísimo, esperando su benevolente cuidado.
El Dos de Mayo, España se estremece. Año 1808: levantamiento del pueblo español en Madrid contra la ocupación francesa del suelo patrio. Este día marcó uno de los momentos más importantes de España como nación, desencadenando la guerra de la Independencia. Siete años duró esta contienda, y el invasor no consiguió doblegar la casta ibérica, de reconocido renombre, que los franceses subestimaron de manera ruin y desleal.
Recordemos a los presentes que la patria no es nada sin sus individuos, y que estos han de ser cuidados, escuchados y tenidos en cuenta por su Gobierno.
Gracias a los individuos y a su unión, España estuvo 406 años en Cuba, 333 en Filipinas, 192 en el Sáhara español, 110 en Guinea Ecuatorial y 35 en Sidi Ifni. También estuvo como nación en Portugal, Andorra, Gibraltar, Italia, Países Bajos, Hispanoamérica, México, Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Puerto Rico, República Dominicana, Haití, Oceanía y Asia.
A quienes, lejos de casa, defendieron el suelo patrio y dejaron en esos trozos de España su impronta y sus valores hispánicos, a ellos quiero recordar. Y a ustedes, agradecer que con su presencia arropen este momento atemporal, dando a este acto el engrandecimiento que se pretende.
Sin más que decir, cedo la palabra a Juan José González Montes, presidente de la Asociación de Veteranos Boinas Verdes Andalucía”.
Tomó la palabra el presidente de la AVBV Andalucía, D. Juan José González Montes:
“Buenas tardes a todos, gracias por su presencia.
Es difícil hablar sin meterse en política, porque si uno ha estudiado la historia de España, esta se repite una y otra vez. Y quienes tienen que cuidar a su pueblo no lo hacen adecuadamente.
Vivimos tiempos muy difíciles. Yo ya tengo sesenta años, y llevo los días contados. El sacrificio de compañeros que tuvieron la mala suerte de perder la vida —lo más sagrado que tenemos— es inmenso. En Yugoslavia, en Irak… algunas de esas vidas eran muy conocidas.
Estamos aquí para recordar a esa juventud, hombres y mujeres que, durante siglos, proceden de la raíz del pueblo, gente muy sencilla. Siempre es lo mismo: son los que ponen los héroes encima de la mesa y llenan los cementerios. Y eso, por desgracia, no va a cambiar nunca.
Entonces, ¿qué nos queda? Nos queda vivir y luchar, conocer a una mujer buena, crear una familia, tener hijos… y quizás el destino nos lleve a dar nuestra vida por ver el sacrificio de la de nuestros hijos. No nos queda otra. Esto seguirá por siglos.
Jamás debemos olvidar a aquellos hombres y mujeres que dieron su vida para que hoy estemos aquí. Hemos llevado uniforme, lo hemos dejado, tenemos la posibilidad de trabajar en una tierra, en un país, en una cultura, en una lengua… y hay que seguir luchando. No nos queda otra.
Solo me queda decir, de corazón: gracias por vuestra asistencia. Hay que seguir luchando y caminando. Buenas tardes”*.
Tomó de nuevo la palabra el secretario para presentar al vicepresidente, quien se dirigió a los presentes:
“Buenas tardes. Como miembro de la Sección de Historia y vicepresidente de la AVBV Andalucía, con el permiso de los presentes, permítanme dirigirles unas palabras.
Quiero agradecer a la Asociación de Veteranos Boinas Verdes Andalucía esta convocatoria y a la Fundación Nacional Francisco Franco su asistencia. Si hay alguna otra asociación o fundación presente que no haya mencionado, también les agradezco enormemente su participación. Y a todos ustedes, asistentes, amigos y compañeros, gracias por estar en este importante y emotivo acto.
Hace un año nos vimos por primera vez en este histórico lugar, junto a este monumento —el Mausoleo de los Militares—, que no hace mucho tiempo estaba cubierto con los nombres de quienes hoy descansan aquí.
Sin entrar en valoraciones ideológicas, políticas, religiosas o culturales, nos rodean los restos de miles de personas que, de una u otra forma, dieron su vida por una sociedad nueva, por España.
Como muestra, recordemos a Manuel Lorenzo de Naro, a Vicente Escola Benat, a Vicente Sala Cadena, a Julio Prados Moren y a aquel soldado de Oviedo, Pedro Escala o Escalada, cuyos apellidos no puedo determinar con certeza, pues cuando leí la noticia publicada en el periódico Sur el 26 de julio de 2016, su lápida aparecía rota en la fotografía que acompañaba al artículo.
En la preparación de este acto, un compañero me preguntó si lo realizaríamos vestidos con ropa de la época. Le respondí que no, pues para mí significaría relegar las vivencias de aquellas personas al pasado. Congelar su recuerdo en una fotografía o un cuadro olvidaría que sus muertes y los acontecimientos que vivieron marcan nuestro presente y, con nuestro esfuerzo por recordarlos, nos permiten buscar el mejor futuro posible.
Justicia, bienestar y libertad son tres pilares imprescindibles e indivisibles para nuestra calidad de vida y el futuro de nuestra nación, sociedad y civilización hispana.
Quienes yacen aquí marcaron hitos históricos en múltiples materias, especialmente en el aspecto militar. Sus aportaciones al arte operacional y las técnicas de combate modernas —guerra aérea, artillería, guerra asimétrica— fueron fundamentales.
No puedo omitir que uno de los maestros guerrilleros, D. Alberto Bayo Giroud, autor de La guerra será de los guerrilleros y 150 preguntas a un guerrillero, fue pionero en estas tácticas. Junto a otros, como D. Manuel Estrada Machón, configuró en 1938 el Decimocuarto Cuerpo del Ejército, germen de organizaciones como la CIA o el KGB.
También destacaron en la mejora de la sanidad militar, sentando las bases de la medicina de guerra en las campañas de Marruecos (1919-1927), como documenta D. Luís Alfonso Arcarazo García.
España siempre fue un imperio, no un imperialismo —diferencia crucial que explica D. Marcelo Gullo en Madre Patria—. Tras un punto de inflexión, muchas provincias fueron explotadas como colonias, pero hoy no quiero olvidar la guerra de 1898, donde perdimos Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Y en fechas como esta, es obligación recordar a los caídos en la Guerra de Independencia, donde empezamos a perder la titularidad de nuestro país. Mención especial merece el Dos de Mayo de 1808, cuando el heroico pueblo de Madrid se levantó contra las tropas invasoras.
Cerca de Málaga, en el actual Parque de la Balsa de Decantación (Teatinos), un monolito con azulejos lleva esta inscripción: “Cerca de Málaga se reunieron unos cincuenta mil franceses y polacos. Los españoles se preparaban; todos cogían armas, hasta curas, mujeres y niños. Un pueblo que se defiende así y sigue unido, seguramente nos derrotará, pensé. Y lo adiviné. —Andrei Dalek, Noveno Regimiento de Infantería, Gran Ducado de Varsovia”.
Para finalizar, permítanme que hoy, 2 de mayo de 2025, ante este Mausoleo de los Militares en el Parque de San Rafael de Málaga —donde descansan los caídos en servicio desde 1910 hasta 1965—, rinda sincero homenaje a todos los que dieron su vida por la Hispanidad y por España.
De corazón, muchas gracias”.
A continuación, el director del evento dio paso a la ofrenda floral, colocando una corona de flores al pie del Mausoleo, portada por el Caballero Legionario D. Francisco Pacheco y nuestro presidente. Seguidamente, se entonó “La muerte no es el final”.
Al terminar, el secretario agradeció la asistencia, se rompió la formación y el acto concluyó entre aplausos.
Desde la Asociación de Veteranos Boinas Verdes Andalucía, queremos agradecer especialmente la presencia del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Málaga, D. Antonio Nadal Sánchez, especialista en República, Guerra Civil y Franquismo, cuya participación avala la importancia histórica de este lugar y las palabras aquí compartidas.
En Málaga, a 6 de mayo de 2025































